La iniciativa impulsada por el Presidente José Antonio Kast busca modernizar el Sistema de Admisión Escolar, incorporando criterios de mérito académico, afinidad con los proyectos educativos y una mayor participación de las familias en la elección de los establecimientos.
Que el esfuerzo de los estudiantes sea reconocido y que las familias tengan una mayor participación en la elección del colegio de sus hijos son dos de los principales objetivos del proyecto de ley que moderniza el Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa que actualmente se encuentra en tramitación en el Congreso.
La propuesta busca reemplazar el actual sistema basado principalmente en sorteos por un modelo mixto que combine transparencia, inclusión y reconocimiento al mérito académico. De esta forma, los establecimientos podrán incorporar criterios objetivos de admisión cuando exista una alta demanda por vacantes.
Para el seremi de Gobierno de Ñuble, Marco Muñoz, se trata de una reforma que responde a una inquietud planteada por muchas familias y que fue parte de los compromisos asumidos por el Presidente Kast. “Los padres quieren tener un rol más activo en la educación de sus hijos y poder optar por proyectos educativos que reflejen sus valores y expectativas. Esta iniciativa entrega más herramientas para que las familias puedan tomar esa decisión y, al mismo tiempo, reconoce el esfuerzo de miles de estudiantes que ven en la educación una oportunidad para salir adelante”, señaló.
Uno de los principales cambios es la incorporación del mecanismo de Elección Mutua, que permitirá a los establecimientos considerar factores como el rendimiento académico desde séptimo básico, la adhesión voluntaria al proyecto educativo, la participación en actividades informativas, aptitudes específicas y criterios de cercanía territorial. El sistema de asignación aleatoria continuará operando para los establecimientos que así lo decidan y para las vacantes que queden disponibles.
La propuesta surge en un contexto donde, según cifras del Ministerio de Educación, ocho de cada diez estudiantes que postulan a establecimientos de alta demanda dependen exclusivamente de un sorteo para acceder a una vacante. En Primero Medio, la cifra aumenta a nueve de cada diez postulantes.
“Como Gobierno creemos que el mérito importa. Tenemos jóvenes que se esfuerzan, que estudian y que entienden que la educación es la principal herramienta de movilidad social. Es justo que ese compromiso pueda ser considerado dentro de los procesos de admisión, siempre resguardando la inclusión y la igualdad de oportunidades”, afirmó Muñoz.
La autoridad agregó que esta reforma se complementa con la apuesta del Gobierno por fortalecer la educación de excelencia, impulsando establecimientos de alto rendimiento y recuperando espacios donde el esfuerzo académico sea un valor central.
“Los liceos de excelencia han demostrado que es posible entregar educación de calidad y abrir oportunidades reales para miles de estudiantes. Queremos que más jóvenes de Ñuble tengan acceso a esos proyectos educativos y que el esfuerzo vuelva a ser un factor reconocido dentro del sistema”, sostuvo.
El proyecto mantiene resguardos para estudiantes prioritarios y alumnos con necesidades educativas especiales o discapacidad, buscando compatibilizar libertad de elección, mérito e inclusión.
